martes, 18 de septiembre de 2012

Consagración y El Escapulario



Nuestra Señora desea que nos consagremos a Su Inmaculado Corazón, una consagración en la cual nos entregue completamente a nuestra Madre, prometiéndole que vamos a: 1. Decir el Santo Rosario todos los días. 2. Ofrecerle todos los pequeños sacrificios diarios para la conversión de los pecadores. 3. Hacer cinco comuniones de Reparación en los primeros sábados de cada mes, durante cinco meses consecutivos. En la última aparición, Nuestra Señora apareció como Nuestra Señora del Carmen, sosteniendo el Santo Escapulario, que es el signo de consagración al Inmaculado Corazón de María. Diariamente nos debe recordar la promesa que le hemos hecho a la Virgen Santísima.

No hay comentarios:

Publicar un comentario