domingo, 4 de agosto de 2013

La Virgen en Nazaret

32. ¿Qué hacía la Virgen en Nazaret? La Virgen trabajaba en el hogar en Nazaret, sirviendo con mucho amor a Jesús y a San José.


Algunos comentarios sobre este tema: 1. La imagen de la «casita de Nazaret», una casa pobre, donde María cose en paz y José en un cuarto trasero aserra madera ayudado por el niño Jesús no se corresponde con la realidad de aquel lugar ni de aquel tiempo. Las casas de Nazaret se hacían apro¬vechando las cuevas naturales de la colina en donde estaba asen¬tada la aldea. Eran pequeñísimas. Prácticamente sólo se usaban para dormir y lo más habitual era que vivieran dentro de cada una muchas personas, pues las familias eran numerosas y las obligaciones de los hijos para con sus padres, sus hermanos, sus primos, eran algo sagrado que todos respetaban. El ambiente era de gran pobreza. Se vivía al día, con el agobio continuo para el padre de familia de conseguir algún trabajo. Las mujeres traba¬jaban también, no sólo en los oficios de la casa sino en las tareas agrícolas ayudando a sus maridos. Este fue el marco donde Jesús se crió. 

2. Desde los cinco años los niños varones debían asistir a la escuela. Las escuelas dependían de la sinagoga local. En la sinagoga, don¬de cada sábado se reunía la comunidad a rezar y a escuchar las Escrituras, aprendían los niños a leer. No se conside¬raba que las niñas tuvieran necesidad de saber y las dedicaban a ayudar en los oficios domésticos. Sólo las niñas de familias mejor situadas de la capital recibían alguna instrucción. Los niños aprendían a leer en los textos de las Escrituras. La educación general terminaba a los doce años, cuando el muchacho llegaba a la pubertad y se convertía legalmente en adulto. Los más destacados en el aprendizaje continuaban su instrucción. La enseñanza no era sólo un aprendizaje mecánico de unir palabras y frases, sino un modo de familiarizar a los pequeños con la histo¬ria del pueblo, la tradición de sus mayores y las leyes de Dios. El ideal era que al terminar su instrucción básica el joven supiera de memoria casi todas las Escrituras.

3. De lo que fue la vida de Jesús durante los largos años de su infancia, su adolescencia y su juventud no dice nada el evangelio. Sólo el relato de Jesús a los doce años perdido en el Templo de Jerusalén rompe este silencio. Esto indica que la vida de Jesús no tuvo absolutamente nada de espe¬cial durante este prolongado período de tiempo. El evangelista Lucas dice únicamente que «el niño crecía en edad, en sabiduría y en gracia» como cualquier ser humano. 

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