domingo, 4 de agosto de 2013

Los pastores y los reyes magos

24. ¿Qué sucedió poco después del nacimiento del Niño Jesús? Unos pastores de la región y unos reyes magos que llegaron de Oriente fueron adorar a Jesús. A los pastores se les presentó un ángel del Señor y les dio la buena noticia sobre el nacimiento del Niño Jesús. Los magos fueron iluminados por el Espíritu Santo, y una estrella los guió hacia Belén.





25. ¿Qué hicieron los magos cuando visitaron a Jesús? La Sagrada Escritura dice que los magos, entrando en la casa, hallaron al niño con María, su madre y, postrándose, le adoraron, y, abriendo sus cofres, le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra. (San Mateo 2, 11).


Algunos comentarios sobre el tema tratado en estas preguntas: 

1. Los alrededores de Belén eran lugar apropiado para el pastoreo. En aquellos mismos campos David había apacentado sus ovejas antes de ser ungido como rey de Israel. Todavía hoy los pastores árabes conducen sus rebaños por los terrenos que rodean Belén. Fuera de la ciudad, en el llamado «campo de los pastores», una iglesia en forma de tienda beduina recuerda a los belemitas que saludaron al niño galileo recién nacido en sus tierras.

2. Los pastores de Belén, como los de cualquier otro lugar de Israel, no eran «tiernos, encantadores y dulces», como generalmente los pintan las postales y cantos de la Navidad. No sólo eran hombres de la más baja clase social, sino que se consideraban elementos «peligrosos». Los pastores eran marginados en la socie¬dad del tiempo de Jesús. Se los veía como ladrones y tramposos. Aunque no hubiera pruebas, eran siempre sospechosos de llevar sus animales a propiedades ajenas y de robar parte del producto de los rebaños. Algunas comunidades de personas «religiosas» tenían prohibido comprarles lana, leche o cabritos. La literatura de los tiempos de Jesús estaba llena de juicios muy críticos contra los pastores. Si el evangelio de Lucas presentó como primeros conocedores del nacimiento de Jesús a los pastores, más que dar con ello un dato histórico, buscaba hacer teología: dejar bien claro, desde el comienzo del evangelio, quiénes iban a ser los destinatarios del mensaje de Jesús. 

3. Como en el texto de la anunciación a María, el evangelista Lucas incluyó en este relato de alegría y fiesta, a ángeles que cantan en los cielos y anuncian paz en la tierra con ocasión del nacimiento de Jesús. Mateo, el otro relator de la infancia de Jesús, quiso resaltar la universalidad de su mensaje. Por eso, escribió que llegaron a Belén unos orien¬tales que eran “magos”, que tenían otra religión, expresando así que Jesús no vino a liberar sólo a Israel sino a todos los pueblos de la tierra. Se inspiró para ello en varias profecías del Antiguo Testamento (Isaías 49, 12 y 22-23; 60, 3-6) y hasta tomó prestada la estrella premonitoria con que Balaam, un extranjero, anunció la llegada de un gran rey (Números 24, 15-19) para completar el cuadro de la Navidad. Todos estos símbolos son el pórtico maravilloso de lo que Mateo y Lucas quieren dar a conocer sobre Jesús. 


4.Los Reyes Magos de Oriente (o simplemente Reyes Magos) es el nombre por el que la tradición denomina a los visitantes que, tras el nacimiento de Jesús de Nazaret, acudieron desde países extranjeros para rendirle homenaje y entregarle regalos de gran riqueza simbólica: oro, incienso y mirra.

Los Evangelios solo hablan de «magos», en ninguna parte se indican sus nombres, ni que fuesen reyes, ni que fueran tres (número que posiblemente se deba a la cantidad de obsequios ofrecidos). Estas creencias fueron agregadas varios siglos después y se han mantenido en la tradición popular. Según la creencia católica, estos magos eran representantes de religiones «paganas» de pueblos vecinos, que los Evangelios ven como las primicias de las naciones que aceptarán la religión católica.1 

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