miércoles, 26 de agosto de 2015

2. MARÍA EN LA REFLEXIÓN DE LA FE.

Significado Cristológico de la Mariología:  Aparece en referencia esencial y directa a su maternidad física de Cristo (Hch 1,14). Es inseparable del Misterio de la Encarnación.

Lo que Ella es y significa para la historia de la salvación queda determinado antes que nada con su maternidad. La inteligencia de María depende esencialmente de la inteligencia de Cristo.

La reflexión mariológica ha de realizarse en una perspectiva cristocéntrica. Del mismo modo una cristología sin una referencia a María estaría incompleta. Al respecto, el Concilio de Efeso, al afirmar la encarnación de Cristo tuvo que referirse a la Maternidad de María.

Si toda madre dice relación esencial a su maternidad de tal forma que, al concebir, su vida comienza a decir insustituible referencia a la vida del hijo, con mayor razón ha de decirse que Cristo es toda la vida de esta Mujer elegida para El como Madre en el más humano y pleno de los sentidos. La relación entre María y Cristo es una relación esencial.
Significado eclesiológico de la Mariología: La verdad sobre María dice también relación a la Iglesia. Pablo VI en el Discurso de la clausura de la tercera sesión del Vaticano II, describió con vigor esta unión:

La esencia íntima de la Iglesia hemos de buscarla en la mística unión con Cristo; unión que no podemos pensarla separada de su Madre.
Ella es la Madre del Verbo encarnado. Cristo mismo quiso unirla tan íntimamente a sí para nuestra salvación.
El conocimiento de la doctrina verdadera católica sobre María será siempre la llave de la exacta comprensión del misterio de Cristo en la Iglesia.
n Concilio Vaticano II, Constitución Lumen Gentium:

Proposición: Philips ha hecho notar que la relación que hace L.G., de María en su relación con el misterio de Cristo conduce por sí misma a la consideración de María en su relación con el misterio de la Iglesia.
Argumento: Esto es así por la especial relación que existe entre María y Jesús y por la unión estrecha y vital que existe entre Cristo y la Iglesia.
Conclusión: En la actúa economía de la salvación la maternidad sobre Jesús lleva consigo la maternidad sobre la Iglesia.
n Juan Pablo II. Enc. Redemptoris Mater, n.5.

El Conc. Vat. II presentando a María en el misterio de Cristo encuentra el camino para profundizar en el conocimiento del misterio de la Iglesia.
María, Madre de Cristo, está unida particularmente a la Iglesia, cuerpo de Cristo. (L.G. #52).
La realidad de la Encarnación encuentra así su prolongación en el misterio de la Iglesia-cuerpo de Cristo.
n El axioma: «No sin María»:

Para comprobar el axioma partimos de una argumentación progresiva desde el CEC.

Catecismo de la Iglesia Católica, n. 425: «la transmisión de la fe cristiana es ante todo el anuncio de Jesucristo para llevar a la fe en El».
La radical novedad del cristianismo es el seguimiento de un hombre (Jesús), a quien se confiesa como el Mesías esperado por los judíos.
El cristianismo descansa sobre la concreción de una irrepetible historia humana, la de Jesús de Nazaret, hasta el punto que puede decirse que Dios «ha introducido en la historia humana su acción salvífica como un todo concreto»
A este todo concreto pertenece la maternidad de Santa María sobre Cristo, maternidad que se prolonga sobre los hombres.
La cooperación de María en el acontecimiento de Cristo y el lugar que ocupa en la historia de la salvación ayudan a descubrir no sólo la cristología, sino también el verdadero rostro de la Iglesia y la exacta naturaleza de la salvación del hombre.

En María se refleja como en ninguna otra criatura el misterio de Dios y de la salvación del hombre.
Dice Forte, B que María: «se ha convertido en la imagen densa por su presencia no sólo de la obra de Dios por el mundo, sino también de la respuesta que el hombre se ha hecho capaz de dar a su Dios».

La verdad sobre María está indisolublemente ligada a la antropología teológica: En ella se manifiesta el cambio que se opera en el hombre redimido por Cristo. Su santidad es llamada y ejemplo de cómo es la santidad humana.

La verdad sobre María afecta a la escatología: Su Asunción en cuerpo y alma a los cielos es una referencia de primer orden a la hora de considerar el más allá de la muerte humana, la pervivencia del alma y la relación de la resurrección de la carne con el acontecimiento final de la historia de la salvación.
En Santa María se producen una riquísima concentración de verdades teológicas; por ello es un punto de referencia de importancia en el diálogo ecuménico (J.P. II. Enc. Red. Mater #30)

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