lunes, 21 de septiembre de 2015

RELACIONANDO ESTA PERICONA CON MC 10,29-30 APARECEN NUEVAS PERSPECTIVAS QUE DAN LUZ AL PENSAMIENTO DEL MESÍAS.

4. Marcos 6,1-3


Este relato ubicado en Nazaret nos muestra perfiles muy sugestivos del ambiente y de la significación de María entre sus conciudadanos. Comparando el texto que aquí queremos analizar -«¿No es este el carpintero, el hijo de María?»- con los pasajes paralelos de los otros evangelios, se aprecian unas ligeras, pero interesantes variantes con Mt 13,55; Lc 4,22 y Jn 6,42.



He aquí las divergencias más salientes:



a) sólo el texto de Marcos califica a Jesús como carpintero;



b) sólo en Marcos falta la mención al padre de Jesús.


La primera discordancia tiene poca importancia, pues es coherente que el hijo del carpintero sea también del mismo oficio que su padre. En el fondo nos muestra el origen humilde y poco instruido de Jesús, en contraste con su actual prestigio de maestro de la Ley.


La segunda diferencia tiene más importancia desde nuestro punto de vista. ¿Qué sentido tiene que Marcos, en contraste con los demás evangelistas, no cite a José y use la expresión «hijo de María»? Cinco son las explicaciones que se han dado.



1. Algunos han sugerido que «hijo de María» es una frase coloquial, propia de un ambiente reducido de pueblo, que designa a una persona bien conocida. Sin embargo, parece que este carácter coloquial está fuera del contexto de la pericona, que denota un ambiente de incomprensión y rechazo.



2. Otros ven en esta frase un deseo, por parte de Mc, de remarcar el carácter humano de Jesús, indicando su profesión y nacimiento de mujer. El texto sería equiparable a Gal 4,4, donde se afirma que Jesús es «nacido de mujer». No es evidente que ésta sea la mente del evangelista, pues las personas que tildan a Jesús de carpintero e hijo de María, son aquellas que no aceptan su autoridad, con las que, por supuesto, Marcos no está de acuerdo.



3. El hagiógrafo alude implícitamente a la concepción virginal de Jesús. Para ello altera intencionalmente la tradición oral -«el hijo del carpintero y de María»- convirtiéndola en «el carpintero, el hijo de María» con objeto de prescindir del padre humano. Aunque es posible tal hipótesis, pues se acomoda al estilo de Mc, que relaciona a Jesús exclusivamente con el Padre celestial y con María, hay algunos inconvenientes difíciles de sortear: 1º, los dos evangelistas de la infancia del Señor, que sostienen explícitamente la virginidad de María, no tienen inconveniente en designar a Jesús está puesta en boca de los aldeanos de Nazaret. Habría, pues, que explicar cómo accedieron a ese conocimiento; 2º, no se entiende la extrañeza de la gente, sobre la dignidad y autoridad del «hijo de María».



4. Otros estiman que los nazarenos desean tratar despectivamente a Jesús, por eso le denominan el carpintero, o sea, un simple artesano inculto; además al decir «el hijo de María» están poniendo en duda a su padre; en otros términos, Jesús es hijo ilegítimo. Stauffer sostiene que esta frase en un contexto samaritano y mandeo (?) tiene un sentido peyorativo. Esta teoría fue un argumento con el que los judíos posteriores a Cristo intentaron desprestigiar a los cristianos; así en el Talmud se pretende vituperar a Jesús de una forma ofensiva apodándole Benpantera (hijo de Pantera, nombre común de los legionarios romanos, convertido en propio). Esta tesis es también afirmada por el pagano Celso y rebatida por Orígenes (Contra Celsum) y Eusebio (Eglogae Propheticae). No es sostenible esta explicación por los siguientes motivos:



- en la Biblia la sola filiación materna no es señal de filiación legítima.



- La alusión que San Marcos hace en esta pericona sería muy sutil y no inteligible al público para el que está dirigido este evangelio. De hecho, a veces, tiene que explicar las costumbres judías más elementales;



- no consta que esta calumnia surgiera en tiempos de Cristo, sino que es fruto de la polémica judía anticristiana. El apodado Benpantera, parece que procede de la adulteración del término parthenos (virgen).



5. Finalmente, algunos estudiosos interpretan esta frase en el sentido de que José ha muerto y por ello no se le menciona. Los habitantes de Nazaret citan a los parientes de Jesús que en ese momento conviven con ellos y no a los difuntos. Esta explicación satisface y justifica también la ausencia de José en el relato de Marcos antes estudiado (3,31-35). Bajo esta perspectiva esta pericona no aporta ningún dato a la persona de María.

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