miércoles, 18 de noviembre de 2015

1. INTRODUCCIÓN.


Constituye su razón de ser, la más profunda razón de su existencia y del lugar que ocupa en el plan divino de salvación. Es  el misterio central de la vida de Nuestra Señora, en el que se fundamentan los demás misterios concernientes a Ella. Todo en María gira en torno a la Persona y misión de su Hijo. Parafraseando LG 19, puede decirse que, si sólo en el misterio de Cristo se esclarece plenamente el misterio del hombre, sólo en la maternidad divina se esclarece el misterio de María y del lugar que ocupa en la economía de la salvación.


LG 61. La esencial  y total referencia de Santa María a su maternidad viene subrayada por la decidida afirmación de que su elección como madre tiene lugar en la misma decisión de la encarnación del Verbo. Esta maternidad viene descrita como una auténtica maternidad humana, que incluye necesariamente el plano biológico, pero que abarca muchos más aspectos. Es una maternidad que Santa María va desplegando a lo largo de toda su vida, como colaboradora del Redentor. Madre e Hijo aparecen así indisolublemente unidos en el plano divino (Redemptoris Mater, n.8).


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