domingo, 10 de enero de 2016

3. MAGISTERIO.

BREVE HISTORIA DEL DOGMA. A partir de la definición dogmática de la Inmaculada Concepción, aparece un crecientemovimiento asuncionista. Así lo hace constar Pío XII. Resulta significativo que, para definir la Asunción de María como dogma de fe, el papa quisiera verificar con toda certeza cuál era la fe de la Iglesia en este misterio. De las 1.191 respuestas que llegaron al Papa, 98,2% fueron afirmativas y sólo el 1,8% manifestaban reservas.
Este consentimiento casi unánime de pastores y pueblo fiel constituye por sí solo norma próxima de fe sobre una verdad que, como la Asunción, sólo puede ser conocida por revelación divina. De aquí, que el principal fundamento y la razón última de la definición dogmática de este misterio ha sido la fe católica de la Iglesia: que toda la Iglesia creía la Asunción de la Virgen como verdad revelada por Dios.
CONSTITUCIÓN MUNIFICENTISSIMUS DEUS. Las palabras de la definición dogmática determinan el sentido de la verdad que se define; por ello, explicaremos brevemente los términos principales de esta fórmula definitoria:

María: es la persona de la Virgen la que fue asunta en toda la plenitud de su ser;

cumplido el curso de su vida terrena: estas palabras fueron intencionadamente escogidas para prescindir, en la definición de si María murió o no. Esta fórmula designa el término final de la vida terrena de María, prescindiendo en absoluto de si esa vida terminó por la muerte y resurrección o sin pasar por la separación natural de alma y cuerpo.

- fue asunta: asunción (de assumptio), designa aquí la acción de trasladar, elevar, o subir a María. Esta asunción no se realiza por virtud propia, sino por virtud y acción de otro; es Dios quien asciende a María.
en cuerpo y alma: son  los dos elementos o aspectos que constituyen la unidad del ser humano. María fue asunta y glorificada en toda la plena realidad existencial de su ser. El dogma definido se centra, especialmente, en la glorificación corporal del al Virgen.
Así pues, la Asunción de María en cuerpo y alma a los cielos, excluye «la corrupción mortal del sepulcro», incluye la positiva glorificación de todo el ser de la Virgen; todo ello pertenece al sentido del dogma que, en síntesis, es: la realización anticipada, para María, de aquella glorificación escatológica que tendrán todos los justos al fin de los tiempos, en la resurrección final. Lo ratifica Pablo VI en su Profesión de fe y el Catecismo de la Iglesia Católica, n.966.

FUNDAMENTOS BÍBLICOS DE LA BULA DEFINITORIA.  a) Gen 3,15: Dios anuncia y promete después del pecado de Adán y Eva que la mujer estará estrechamente unida a su descendencia en la lucha victoriosa contra el demonio. Hay que contemplar el pasaje a la luz de la tradición patrística sobre María como la Nueva Eva y en relación con la doctrina de San Pablo sobre el nexo entre pecado y muerte. Parte esencial e histórica de esa victoria fue la Resurrección de Cristo; de ahí que se pueda concluir también la glorificación del cuerpo de María, asociada plenamente a la victoria del Kyrios.


b) Lc 1,28: El arcángel San Gabriel llama a María «llena de gracia». A esta plenitud de gracia debe corresponder la plenitud de gloria, también corporal. Además «la bendita entre todas las mujeres» debía quedar exenta de toda maldición del pecado, también de aquélla por la que el cuerpo se convertirá en polvo.

c) Ap 12,1: Muchos teólogos y exegetas ven en este texto un sentido mariológico asuncionista cierto.

Estos textos de la Escritura no se pueden interpretar aislados sino en la armonía unitaria de toda la Revelación, a la luz de la Tradición y en la analogía de la fe. Así contemplados, fundamentan el dogma de la Asunción y puede afirmarse que tal verdad está implícitamente revelada en la Sagrada Escritura. Pues, como enseña el Concilio Vaticano II, reiterando la doctrina definida en Trento, «...la Iglesia no obtiene exclusivamente de la Escritura su certeza sobre las verdades reveladas», sino que acude también a la fuente viva de la Tradición, custodiada e interpretada auténticamente por el Magisterio.

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